Andrea Del Boca

Gente 08/10/08 | Andrea del Boca :
“Estoy con el hombre que me parecía imposible”



Con un doctorado en ficción –cerca de cuatro décadas de experiencia– volvió como tercera en discordia en Por amor a vos (Pol-ka), y pronto retomará la conducción con Hoy puede ser. En las tarde de Canal 13, cumplirá sueños y reencuentros. Con nuevo y secreto amor, no descarta volver a ser mamá. Tampoco le teme a la cirugía, pero “me reconcilié con mi escote”, confiesa.
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Andrea Del Boca


Una cara de mil expresiones, la mirada fija, la risa que estalla y se quiebra. Así es Andrea del Boca (42), sexy, femenina, profesional, maternal. Voz suave y gestos delicados: no necesita más para que sus palabras sepan decir. Es, sin duda, la reina de las telenovelas. ¿Querrá también la coronita de la conducción? “Como actriz, tengo que estudiar un personaje escrito por un autor, y aunque el público se identifique con ese muñeco, es una fantasía. Es más fácil salir y entrar. En la conducción, en cambio, la realidad en vivo está ahí, al alcance de la mano, y las emociones brotan”, explica.

–¿En Hoy puede ser (el nuevo programa que conducirá en Canal 13) habrá más adrenalina y menos lágrimas que en La mamá del año?
–Depende. Habrá sorpresas para expresar todo el amor del que es capaz el ser humano por una pareja, por un amigo, por su familia: homenajes, agradecimientos y pedidos de perdón. ¡Hasta propuestas de matrimonio!

–¡Necesito más datos!
–Imagináte tres puertas: el reencuentro, el deseo y el perdón o reconocimiento. Un bus pasará a buscar a los futuros sorprendidos, y ellos deben decidir si suben o no: es decir, si quieren ir al estudio a conocer la sorpresa y al cómplice que la organizó. A mí me toca disfrutar de la magia que significa hacer cumplir deseos.

Andrea Del Boca –¿Te gustan las sorpresas?
–¡Me encantan! Y también me gusta sorprender. Por ejemplo, cuando mi hermano se graduó de ingeniero biomédico en el exterior, lo llamé para saludarlo como si estuviera en Buenos Aires… ¡pero estaba en la puerta de su casa! También le organicé una fiesta a mamá para su cumpleaños. Debo confesar que no todas salieron bien: una vez quise sorprender… ¡y fui yo la sorprendida!

–¿Cómo?
–¿Viste ese detalle de llegar un día antes del que te esperan? Llegué… pero me salió mal: nadie se sorprendió.

–Hablemos de lo que salió bien. ¿Qué se (te) cumplió?
–Ser madre. Me daba miedo, porque no sabía cómo iba a poder combinar ese rol con el resto de mi vida, pero es lo mejor que me pasó. Soy madre a la antigua: me siento con Anna Chiara (7) a hacer los deberes, merendamos juntas… Me gusta mucho-mucho-mucho el papel de madre. Y no es ficción…

–¿El matrimonio quedó como asignatura pendiente?
–Creo que, como les pasa a la mayoría de las mujeres, imaginé una familia tradicional, pero las circunstancias de la vida me llevaron a otra realidad. Si nunca me casé, por algo será… Quizá no encontré la persona para mí, a mi medida…

–¿Qué falló?
–No me gustan los planteos del tipo “¿estás conmigo o qué?” ni tener una relación porque sí, para no estar sola. Veo parejas eternas en las que sólo hay cariño. Para ellos, lo único importante es tener todas las noches a alguien en el otro lado de la cama. No me interesa…

–¿Exámenes profesionales sin rendir?
–Era tan chica cuando empecé a trabajar –tenía cuatro años– que no puedo decir si la actuación era un deseo. Con el tiempo, la incógnita fue saber si el medio artístico me iba a seguir aceptando y, por suerte, pude afianzarme.

–¿Caprichos?
–Cosas materiales, no. Me encantaría estar en una playa desierta, en el medio de la nada, con la persona que amo… y que me ama.

–¿Existe? ¿Estás enamorada? ¿Esa carcajada tiene destinatario?
–(Se esconde detrás de una almohada) Estoy muy bien. No pongo rótulos, pero me están pasando cosas que me sorprenden, y digo “¿qué es esto?”. Estoy con el hombre que me parecía imposible, y viviendo el día a día.

Andrea Del Boca –¡Necesito la primicia!
–Es el sol en los días nublados (los ojos se le iluminan, se estiran, y un hoyuelo se dibuja en su mejilla). No voy a dar nombres, que se haga cargo él.

–Al menos decíme cómo te conquistó.
–Me gusta que me contenga, que me mime. Admiro su inteligencia, su vocación por el trabajo, su entrega, su hombría, sus códigos… Es un par, alguien que tiene una vocación y pelea por lo que quiere.

–¿Es del tipo seductor?
–Me encantan sus manos, su voz y sus ojos color miel.

–¿Cuáles son tus armas? Las que podamos contar, eh.
–(Carcajadas) ¡En ciertas circunstancias, seduzco con todo! Me gusta mimarme eligiendo un perfume o una puntilla, pero si están los ojos de la otra persona, me siento más mujer. Ah, y me reconcilié con mi escote…

–¿Te habías peleado?
–Las que nacimos con lolas grandes tenemos la tendencia a esconderlas. Pero ahora entendí que es parte de mi atractivo, así que empecé a relajarme y jugar a ser mujer. Las que se ponen siliconas las muestran todo el tiempo para amortizar la inversión, ¿no? Y yo, que las tengo gratis, ¿por qué no disfrutarlas un poco más?

–Volvamos a tu galán. ¿Hay planes?
–Estoy muy bien así por ahora, sin rótulos ni papeles: simplemente estamos juntos.

–¿Volverías a ser madre?
–Hay períodos en los que Anna me pide un hermano, y otros en los que el tema no se puede ni tocar. Todavía no me lo planteo, pero quisiera que fuera un plan de pareja, el resultado de una unión de amor…

Amor, conducción… y ficción. Los personajes también formarán parte de su agenda 2008: será la tercera en discordia en Por amor a vos, la tira de Pol-ka. Interpretará a una mujer que abandona un matrimonio estable porque “se sentía un florero”, y elige reconstruir su historia y sus ganas desde la locución. Compra la radio del barrio, y entre estudios y micrófonos se cruza con Miguel Angel Rodríguez.

–¿Te gustan los antigalanes?
–Me encantan George Clooney y Andy García, pero en el comedor diario prefiero a un hombre que me diga cosas tiernas, que sea fuerte como para defenderme, y que no esté pendiente del espejo. Creo que, en general, las mujeres siempre pensamos así.

–También te vas a reencontrar con Raúl Taibo, tu primer amor de ficción… ¿Habrá beso?
–No sé si con él, pero Adrián (Suar) ya me advirtió que voy a besar mucho…

–Pese a que sos la nuera que toda suegra querría, las escenas hot nunca te amedrentaron. A los cuarenta, ¿pasarías por el quirófano si hiciera falta?
–De sentir la necesidad, lo haría. No está mal cuando uno tiene conciencia de que quiere mejorarse estéticamente, pero no estoy de acuerdo con los que quieren sacarse diez años con un bisturí: pierden la gestualidad, la naturalidad, la esencia. ¿Cómo conviven con el espejo?

–¿Cómo te cuidás?
–Lo principal es que estoy viendo los resultados de veinte años de no tomar sol. Trato de dormir ocho horas diarias y practico bicicleta, caminata, y bailo salsa. No soy obsesiva. Creo en una armonía saludable, y sigo una dieta preparada por una nutricionista. Si pretendo ser un palo me voy a lastimar y a deprimir: no tengo la estructura de una top model y tampoco me interesa; soy actriz. Dos kilos más o dos menos no me van a cambiar. Y para verme más alta… ¡tengo tacos!

Por Romina Ryan. Fotos: Santiago Turienzo.